¿Y tú no te engañas nunca? Porque yo lo hago continuamente. Cuando
digo en voz alta que ya no pienso en ti. Cuando le abrazaba jurándome a mi
misma que ya te había olvidado. Cuando grito en silencio. Cuando me conformo… ¡No me conformo!
No
quiero la angustia de pensar que todavía sigues rondándome la cabeza. Que aún
quiero revolcarme por el césped contigo. Odio dedicarte
más textos que a él. Y
sobre todo odio no olvidarte. Porque aunque puedo soportar no verte,
te extraño. Todas
las noches. Y me
da igual que tengas una amante en cada pueblo y que te rías en mi cara. Porque
has demostrado más con tus silencios que cualquiera gritándome te quiero a los
cuatro vientos. Y
también odio que me mires cuando no te veo, porque quiero seguir engañándome. Quiero seguir temblando con el
ruido de tu motor, aunque mis lágrimas no sepan a ti. Creo que me
partiste el corazón.
Una mitad te la llevaste y la otra estuvo esperando que volvieras. Mientras tanto yo también busqué
amantes en cada barra de cada bar de esta puta ciudad. Aún así tampoco te logré olvidar.
El
verano me regalo un moreno dorado, un rubio platino y un chico de ojos claros
que me ha regalado su mitad del corazón. Ahora no le tengo partido. Tengo un collage, un cuarto que
te espera, un cuarto que intenta olvidarte y medio regalado lleno de amor que
no se si quiero guardar. Espero hacer caso a Sabina
en que si los Romeos se demoran, las Julietas se desenamoran. Y repito, ¿y tú no te engañas
nunca? Porque yo lo
hago constantemente.

"Creo que me partiste el corazón. Una mitad te la llevaste y la otra estuvo esperando que volvieras. Mientras tanto yo también busqué amantes en cada barra de cada bar de esta puta ciudad."
ResponderEliminarPfff.. ¿te puedes creer que me he emocionado? No, no he logrado olvidarle y sé que no lo haré... Sé que habrán muchos en mi vida, quizá menos, alguno casi tan especial como él, e incluso otro que haga que no piense en él.. pero en el fondo, ÉL SIEMPRE SERÁ ÉL.