jueves, 26 de abril de 2012

lunes, 23 de abril de 2012

tú.



Todo lo que hago lo hago por ti, es que tu me sacas lo mejor de mi

Soy todo lo que soy, por que…tú eres todo lo que quiero.

viernes, 20 de abril de 2012

ya no conjugaremos nuestro verbo amar.


YO TE EVITO,
TU ME EVITAS,
ÉL ME QUIERE.
NOSOTROS NOS MIRAMOS,
VOSOTROS OS EVITÁIS Y
(ELLOS YA NO ME INCITAN).

domingo, 8 de abril de 2012

y aún te recuerdo, no lo entiendo.

No me lo explico, y nunca llegare a entenderlo. No te comprendo, no se que buscas, ni que no encuentras. Sólo se que sin buscarme, me llegas, me llenas. Me decepcionas con tus actos, pero con tus miradas me completas. Sólo eres un punto y coma que se perdió en un texto infinito de palabras sin escribir.

Si tus pupilas dictasen los sentimientos que muestran… temblar, tendría algún sentido a tu lado. Pero nada tiene significado. Ni tú mismo lo tienes, ni este texto lo merece. Nada te mereces –me dijo un día mi cabeza; la verdad que, mi corazón no lo pensaba-
Un año después, sigo opinando lo mismo pero sin lagrimas. Y aunque los sueños desaparezcan, las palabras no escritas, aún me matan. Pues eres silencioso y descarado; inteligente y reservado; amante y amado. Eres mío, pero ya nunca serás aguardado. Me he cansado. Me he agotado de esperar a que rompas mi corazón en pedazos.

por muy lejos que estés, la luna me acompañara. 

jueves, 5 de abril de 2012

metiéndome en tu cabeza.


No pasaré a la acción, por ahora no. Pisaré el asfalto con la espalda. Volveré a pensar en todo lo que nunca me gustó, perderé mis pesadillas, arreglando el mundo. Y no, pasaré a la acción. No hará falta, no. Pensaré en la próxima jugada y aunque no sirva de nada, jugaré mis cartas yo. Aunque no resulte, aunque sea inútil
Si me escondo, quizás no puedas verme.
Ya no necesito Dios, y me falta amor. Puta vida esta, la que me tocó. Ahora necesito un cambio, te juro que no puedo más. Pero me da igual, solo me dura un segundo. Luego vuelves a atacar, y me pides paz, y me creo el rey del mundo. Vete, ya no puedo más, déjame ya en paz o quiéreme tanto como para sellar. Necesito gas, reina de mis miedos. Dime la verdad, dime que yo ahora ya no necesito un cambio. Y por la ley ‘x’ de la vida, de que todo lo que sube vuelve a bajar. Solo calla el asfalto… No pasaré a la acción, por ahora no.

domingo, 1 de abril de 2012

libre, y a mi aire si es posible.


Querido Diablo:
Ha pasado mucho tiempo desde que pensé en escribirte, quizás debería haber sacado el valor mucho antes, y dejar el orgullo a un lado. Como hacía cuando éramos más ingenuos e inexpertos, cuando el amor ni siquiera nos rozaba los talones. Han pasado años desde que nuestras miradas se cruzaron por primera vez, y aunque parezca un segundo, una estupidez monótona, marco demasiado en nuestra historia. Ya ni recuerdo cuando empezamos este juego de hoy te quiero, mañana no; que cada día se vuelve menos llevadero y más agotador. La magia se esfumo con nuestro intento de olvido. No conseguimos borrarnos del corazón tan fácilmente. Quizás las copas de más y el humo de menos nos ayuda a no pensar, pero sentirnos tan cerca y no tocarnos, aún duele. Aún es necesario cruzar miradas. Los besos de siempre, sobraban.
Las terceras personas saben que los tres metros sobre el cielo de las películas con nosotros se quedaba corto, y que aunque ha sido de todo menos una historia de amor, ha tenido muchísima más pasión e incertidumbre que cualquiera, desde la otra esquina de la plaza. Y así, a lo tonto, siguen pasando los segundos sin estar a tu lado.
Después de crecer y dejar el pavo de lado, me he dado cuenta que es lo mejor. Ni tú eres el ken que mis padres esperaban para mí, ni el malote de turno que parecías. Resulta que tienes más cabeza que yo, y a mi me enamoraba la locura, no el desfase. Tampoco soy la rastafari con la que congenias y que por lo que veo, no es lo que te gusta. Los polos opuestos se atraen, y eso es un hecho en nuestra historia.
Quería escribir esta carta con una introducción y acabarla con un desenlace después de llenarla de todos los argumentos que llenaban mi cabeza de pájaros. Pero si no hay final, puede que no haya historia o que esa historia este inacabada. Lo que ya no tengo tan claro es que quiera volver al ayer, a acabarla. Porque ni yo soy la peligrosa, de mirada penetrante y pies en la pared, ni tu eres ya mi humo verde, mi brugal naranja, ni nuestras bocas bajo las estrellas, rodeadas de fuegos artificiales.

A veces no hay más huevos que conformarse con nada.



no hace falta más.