miércoles, 23 de marzo de 2011

(no) ME IMPORTAS.

Me da igual estar un mes sin verte, sin olerte, sin sentir tus besos, sin darte un abrazo y sin que me hagas respirar más rápido. No me importa si no pasas por mi casa con tu moto, ni si no recibo tus mensajes diciéndome lo guapa que soy para ti. Me es indiferente no volver a sentir un escalofrío por la ausencia de tus toques. Me da igual no estar junto a ti y una bola de humo que me deje tonta. Tonta de risa, tonta de amor. No me importa nada de eso.

Lo único que quiero es un día perdido contigo, en cualquier lugar. Que me beses como si mis labios fueran tu comida favorita. Que tu lengua pase por mi cuello hasta que pierda la noción del tiempo. Rozar nuestras narices como dos esquimales y mirarnos como tontos. Quiero que nos quedemos a oscuras y sin querer, besarte en un ojo. Que me abraces y me hagas sentir parte de tu cuerpo. Que mientras duermes, abras un ojo, me busques y me cojas comos si no quisieras perderme nunca. Que por cada bobada que diga me robes un beso. Quiero que me tapes con tu enorme abrigo hasta que lo único que sienta sea el aire de tu aliento en mi boca y oír tu moto al irte sabiendo que volverás cualquier día, el que menos esperé y me harás sentir única.

Para que así este un mes con el corazón encogido. Rallándome la cabeza y dándole vueltas a un día de locura. Y que cuando haya pasado una semana de aquel día te odie por no quererme como deberías. Todos los días. A todas horas. Para que te olvide y piense en otros amores eternamente fugaces. Y que no seas ,y siempre. Para que cuando vuelvas, vuelva a sentir mariposas en el estomago y unas ganas enormes de follarte a besos.

martes, 22 de marzo de 2011

como la vida misma.

- Todos los chicos alucinan solo cuando pasas por delante y ahora estas junto a mí y yo estoy junto a ti.

(Él la besa)

- Pero nena, ¿como sabes tan bien? creo que voy a alimentarme solo con chupar tu piel.

+ Entonces...

- ¡Cállate ya nena yo solo quiero besarte!

(Él la besa)

lunes, 21 de marzo de 2011

Chinita.

No voy a elegir. No voy a cambiarte, ni a cambiarle. No voy escoger entre tú y él. Tú eres mi mejor amigo. Ese que me escucha en las buenas y en las malas. El que cuando estoy triste pone su hombro y cuando estoy feliz ríe conmigo. Ese que cuando le llamo porque he tenido un problema me ayuda sin pensárselo dos veces. Ese que dice que le importo y que me pone por encima de cualquiera. Ese que no quiere verme sufrir por ningún idiota. Ese que mataría por mí.

Siempre serás mi calle 13 y yo tu gordita. Tu loba. Tu Shakira. Siempre recordaré aquellos veranos llenos de besos y sentimientos. Siempre serás tu el que esta en mi cabeza cuando escucho nuestras canciones favoritas. Porque me entiendes. Porque eres como yo. Porque sabes lo que siento solo con mirarme. Porque pones la mano en el fuego por mi. Y te quemas pero te da igual. Y te juro que me encantaría amarte. Pero lo nuestro nunca funciono. Ni funcionará. Somos demasiado iguales. Demasiado sentimentales. Demasiado locos. Demasiado fiesteros. Nunca pensamos, solo actuamos.

Por eso no puedo comprender que no me entiendas ahora. Lo quiero. Lo sabes. Lo has sabido siempre. Y sé que no me quieres ver mal. Ni quieres ver más lágrimas en mis mejillas por su culpa. Pero no puedes hacerme elegir. ¡No puedo! ¡No quiero! ¡Le quiero! ¡Te quiero! No me hagas esto, por favor.

domingo, 20 de marzo de 2011

Nuevo día. Nuevo Blog. Nuevos sentimientos me atormentan la cabeza. ¿Nuevos? O quizá tan antiguos que ya no estaban ni grabados en mi memoria. Cosquilleos en el estómago con el solo rozar de un dedo. Algo extraño. Magnifico y a la vez tan doloroso. Que da rabia. Da rabia querer algo y no tenerlo. Da rabia tener algo y no quererlo. Da rabia no saber lo que quieres. Pero mucho mas rabia da, tenerlo pero saber que realmente nunca fue, ni será tuyo. Porque no lo será. Por mucho que lo intentes. Por mucho que te esfuerces no lo será. Todo quedará escrito en páginas de tu memoria que al final serán olvidadas como todos los amores fugaces.

Pero realmente, ¿existen esos amores fugaces? ¿Existe o es todo tan fugaz que prácticamente todo esta en tu imaginación? Es un querer y no poder. Un intentar, pero nunca lograr. Es difícil saber lo que siente o piensa la otra persona. Horrible. Y mucho más en un amor fugaz. En el que todo es rápido. Como en una película muda. Ves imágenes y te subtitulan lo esencial, pero ¿te das cuenta de todo lo que sienten los personajes? No. Claro que no. Esos sentimientos también son fugaces en tu cabeza. Para él tu solo eres una más a la que apuntar en una larga lista de estrellas apagadas. O puede que no. Puede que seas alguien importante en su vida, y no una más. Puede que seas esa persona que le hace poner el corazón a mil. Pero simplemente tiene miedo. Miedo a tenerte. Miedo a perderte. Miedo. Terror. No saber que querer ni que hacer.

Una vez un chico me dio un consejo. Primero piensa lo que tú quieres y luego en lo que él quiere. Pero ¿como saber lo que quieres sin saber sus sentimientos? ¿Cómo dejarte llevar y sentir por alguien que no sabes que pretende? Entonces ponemos un escudo. Un escudo inquebrantable. Y lo único que conseguimos con eso es perjudicar todo. Y rallarte tanto la cabeza que llega un momento en el que no sabes si sentir los latidos o simplemente dejarte llevar y sentir los muelles de una cama perdida en un lugar al que nunca volverás. Para darte por fin cuenta de lo locamente enamorada que estas. Y tu círculo no se habrá roto, ese círculo vicioso no habrá acabado. Solo acaba de comenzar.

Bienvenida al mundo de amor y dolor

Siempre van juntas de la mano.

jueves, 17 de marzo de 2011

heridas del rock.

¡Para ya! No, no puedo aguantarlo más. Esto ya me supera. Te quiero sí. Y es algo que odio y que no soporto. Y te juro que me gustaría que no fuese verdad. Me encantaría que ese sentimiento desapareciera y que nunca más volviese a mí. Y moriría por verte y poder respirar y no temblar al estar junto a ti. Moriría por ello.

Me encantas, lo sabes. Te lo tienes más que sabido. Es más, te lo tienes tan creído que piensas que cuando silbes estaré ahí. Que soy como tu perra. Que si huelo tu perfume iré. Y ¿sabes lo peor de todo? Que tienes razón. Iré. Una y otra vez. Sin llamadas. Sin noticias. Sin nada de amor por tu parte. Iré hasta que no caigan lágrimas por ti. Hasta que ya no quede dolor. Hasta que el sentimiento se borre.


Eso de un clavo saca otro clavo. Todo putas mentiras. Lo único que he conseguido con eso es tener un maldito cajón lleno de clavos. De clavos, viejos y oxidados. De clavos nuevos pero torcidos. Ningún clavo para mí. Ningún clavo que encajara como el tuyo. Sin necesidad de martillazos. ¡Quiero mi clavo! Aquel clavo del que me enamoré unas fiestas de verano. Ese y ningún otro. No quiero vaciar más mi cajón.

¿Lo entiendes?

Sólo te pido una cosa aunque se que no la cumplirás. No me mires. Ignórame. No me muestres tu olor. Hazme ver que soy invisible una vez más. Porque puedo aguantar tus desprecios sin verte. Pero no soportaré que no me mires una vez más. Y así por fin me daré cuenta de lo idiota que soy de nuevo. Y quizás no reaccione todavía... pero acompañara a mi cúmulo de desprecios y llegará un momento en el que explotaré y no iré corriendo a darte un beso. Pero sí a darte las gracias. Porque por fin en ese momento, habrás salido totalmente de mi cabeza. Perdón, de mi corazón. Y podré ser feliz sin el ruido de tu moto y sin tus besos ahumados.

666


Drógate. Venga drógate de nuevo. Inhala humo y exhálalo. Pierde la cabeza. Ríete sin motivos. Drógate. Otra calada. Sigue. Echa un trago a tu Bourbon naranja. Bebe, bebe. Respira. Inhala humo. Exhala. Ríe. Vuélvete a reír. Piensa, mierda aun sigue ahí. Aún sigo ahí. Inhala. Bebe. Traga. Exhala. Sube. Sube. Vuélvete a reír. Aun sigue ahí. Saca una papela. Hola María. ¡Oh si que bien huele! Dales envidia de nuevo. Líatelo. Chíscatelo. Bebe. Sabe a naranja. Fuma. Drógate. Pierde la cabeza. Ya esta. Ya casi ni te acuerdas. Fuma. Fuma. Vuele a fumar. Hasta que no quede nada. Hasta que no quede nada de mí en ti. Fuma. Vuelve a fumar. Drógate.

Te quiero.