¡Para ya! No, no puedo aguantarlo más. Esto ya me supera. Te quiero sí. Y es algo que odio y que no soporto. Y te juro que me gustaría que no fuese verdad. Me encantaría que ese sentimiento desapareciera y que nunca más volviese a mí. Y moriría por verte y poder respirar y no temblar al estar junto a ti. Moriría por ello.
Me encantas, lo sabes. Te lo tienes más que sabido. Es más, te lo tienes tan creído que piensas que cuando silbes estaré ahí. Que soy como tu perra. Que si huelo tu perfume iré. Y ¿sabes lo peor de todo? Que tienes razón. Iré. Una y otra vez. Sin llamadas. Sin noticias. Sin nada de amor por tu parte. Iré hasta que no caigan
lágrimas por ti. Hasta que ya no quede dolor. Hasta que el sentimiento se borre.
Eso de un clavo saca otro clavo. Todo putas mentiras. Lo único que he conseguido con eso es tener un maldito cajón lleno de clavos. De clavos, viejos y oxidados. De clavos nuevos pero torcidos. Ningún clavo para mí. Ningún clavo que encajara como el tuyo. Sin necesidad de martillazos. ¡Quiero mi clavo! Aquel clavo del que me enamoré unas fiestas de verano. Ese y ningún otro. No quiero vaciar más mi cajón.
¿Lo entiendes?
Sólo te pido una cosa aunque se que no la cumplirás. No me mires. Ignórame. No me muestres tu olor. Hazme ver que soy invisible una vez más. Porque puedo aguantar tus desprecios sin verte. Pero no soportaré que no me mires una vez más. Y así por fin me daré cuenta de lo idiota que soy de nuevo. Y quizás no reaccione todavía... pero acompañara a mi cúmulo de desprecios y llegará un momento en el que explotaré y no iré corriendo a darte un beso. Pero sí a darte las gracias. Porque por fin en ese momento, habrás salido totalmente de mi cabeza. Perdón, de mi corazón. Y podré ser feliz sin el ruido de tu moto y sin tus besos ahumados.
Aiss, soy yo!
ResponderEliminar