Me ha encantado quererte, me ha encantado pasar dos años de mi vida contigo, los he disfrutado, te he querido con locura, nos hemos querido con locura, con rabia, con amor. Pero todo eso ha terminado y ahora para mi es como si nunca hubieras existido. Me destrozaste el corazón, me lo partiste en mil pedazos y machacaste cada pedazo hasta convertirlo en ceniza de cigarro. La verdad es que te odio por todo lo que me has hecho, por todo lo que me has hecho pasar. Pero odiarte no me consuela, porque cuando odias a una persona es porque en realidad te sigue importando, y tu, me sigues importando. TANTO. Se que no quiero una conversación, ni una explicación, ningún tipo de justificación. Ninguno. La verdad es que me la merezco pero no la quiero ni la necesito. Me has demostrado que todo lo que pensaba de ti, todo lo que creía era mentira. Que no mereces la pena ni como pareja ni como persona. Que todo el amor que existía dentro de mi hacia ti, era hacia una persona que en realidad no existe, o que si existió.. ha desaparecido. Alguien me la ha arrebatado, y créeme que odio a esa persona, tantísimo, tan fuerte... que es inconcebible.
Y seguir hablando es como no terminar esta espiral, este circulo. Por eso después de tanto llorar, de tanto pasarlo mal, de tantas lagrimas derramadas quiero terminar aquí en este texto con todo esto. Ya no te quiero, pero te quise como nadie jamas te querrá. Hasta nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario