jueves, 26 de abril de 2012

Sexo en la ciudad

Y se acabo, me había desatado de el. Pero no había nada de exquisito en ello.

1 comentario:

  1. Pues no, nada de exquisito. La verdad.
    Nos hemos desatado, hemos conseguido, en cierto modo, escapar de eso que nos retenía, pero esa libertad no sabe a nada..

    ResponderEliminar