jueves, 1 de marzo de 2012

moriría


¡Que no! ¡Que me niego a una vida sin tu olor! ¡Que no quiero respirar otro aire que no sea el que salga de tu boca! Y pueden venir todos los obstáculos y apuñalarnos cada noche el corazón, pero tus arañazos se han impregnado tan dentro de mi piel que ya eres tan parte de mi como mi cuello, que no puede vivir sin tus besos
Que me das la vida. Me das el sol por las noches y la luna estrellada cada madrugada. Y el fuego que te corre por las venas no me quema, me da luz. Me das brillo. Me iluminas con tus verdes en la oscuridad. Y no puedo soportar estos celos que tengo de tu cama, que duerme contigo todas las noches, de tu reloj que te despierta todas las mañanas, del agua que roza tu piel mientras te duchas. Mine, mío y de nadie más

Porque no voy a permitir perder tus abrazos. Ni tus manos en mi trasero. Ni tú contoneo. Quiero sexo, en tus brazos hasta llorar del placer y morir a carcajada limpia. Quiero todo contigo y nada sin ti. Vete despidiéndote de la soledad, porque la cerveza que bebes te recuerda a mi pelo. Tú desayuno a mi olor chocolate. Me amas y a nadie más con las mismas ganas. No te vayas. Moriría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario